El servicio está dirigido a usuarios de entre 14 y 17 años, quienes pueden crear una cuenta especial vinculada al perfil familiar de un adulto responsable. A través de esta modalidad, los adolescentes pueden solicitar sus propios viajes, mientras los tutores reciben notificaciones y pueden seguir el trayecto en tiempo real desde la aplicación.
Para acceder a la función, el adulto debe invitar al menor a unirse a su perfil familiar dentro de la app. Una vez aceptada la invitación y completado el registro, el adolescente queda habilitado para solicitar viajes de forma independiente.
Uno de los aspectos centrales de Uber Teens es la seguridad. Todos los viajes incluyen medidas como verificación mediante código PIN, seguimiento en vivo, alertas ante situaciones inesperadas y la posibilidad de contacto directo con el conductor o servicios de emergencia. Estas funciones están activadas por defecto y no pueden deshabilitarse.
Además, la plataforma establece que solo conductores con alta calificación y experiencia pueden realizar viajes con cuentas adolescentes, reforzando así los estándares de seguridad del servicio.
Con esta herramienta, la empresa busca equilibrar la autonomía de los jóvenes con la tranquilidad de las familias, ofreciendo una solución tecnológica que responde a las necesidades de movilidad cotidiana, como traslados a actividades escolares, deportivas o recreativas.